En la Cámara de diputados federal se aprobó por 372 votos a favor y una abstención la popularmente llamada Ley anti obesidad y que está dirigida a la población infantil de las escuelas.
Los artículos que se están reformando son el 65 y 66 de la Ley General de Salud y que en los puntos principales implica la obligatoriedad de las escuelas de destinar 30 minutos para realizar ejercicio físico diariamente, lo que tiene la intención de tratar de reducir el sobre peso en la comunidad infantil. Igualmente se prohíbe la venta de comida chatarra que es tan común en las cooperativas escolares y que es considerada como una de las causas para estos problemas que padecen niños y adultos. Han dicho los legisladores, que se trata de tener un equilibrio entre los azúcares y grasas de los alimentos, pero también de aumentar la proteínas, para que exista un equilibrio nutricional en los educandos.
En estudios realizados por la propia Secretaría de Educación Pública, se calcula que el 30% de la población infantil a nivel nacional padece exceso de peso, lo cual constituye una preocupación pública. Los estudios médicos indican que las personas con sobrepeso tienen tendencia a sufrir además enfermedades como diabetes, cardiovasculares, hipertensión arterial, problemas en las vías respiratorias, y ciertos tipos de cáncer. Se informa que los problemas de salud que acompañan a la población con sobrepeso costarán al erario 70 mil millones de pesos de aquí al 2017, y el doble para los que no tienen la cobertura de los servicios de salud oficiales.
A pesar de la bondad de la intención, ya se han escuchado comentarios de legisladores de las dificultades de llevarla a cabo. Se dice que comparado con otros países México tiene pocas horas-escuela a nivel anual, por tantos puentes y vacaciones, y todavía quitar media hora diaria de clases no abonará mucho a mejorar la calidad de la educación. También se ha dicho que no hay presupuesto para la contratación de profesores de educación física para la realización de los ejercicios físicos que se invocan, y que los malos hábitos de la comida chatarra, son una actitud cultural arrastrada de hace muchos años.
La iniciativa ha sido turnada a la Cámara de Senadores, en donde será revisada y en su caso enmendada para su regreso a la Cámara de Diputados y finalmente su aprobación y entrada en vigor. Naturalmente se prevé que se elaboren normas oficiales y reglamentos que se requieran para el cumplimiento de estas modificaciones a la Ley General de Salud.