La “manera Rivas” de trabajar ha sido peculiar y concuerda con su tradicional forma de entender el ejercicio de la función pública. La planeación es demasiado discutible. Por ejemplo se iniciaron trabajos en el Libramiento carretero, y hasta la fecha, que se sepa no se ha entregado al Gobierno Estatal el Proyecto Ejecutivo, del cual una vez aprobado derivarán los recursos para su aplicación para tal obra. La maquinaria que trabajó se desvió de su uso original que era para la rehabilitación de los caminos saca cosechas. Esta maquinaria es de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno de Jalisco. Siguiendo en el mismo tema del campo, El Consejo Municipal de Desarrollo Rural Sustentable no ha funcionado, solo ha tenido una sesión para reconocer a Rivas Peña como su presidente y de ahí en fuera no ha sesionado, para esto quien convoca el Presidente del Consejo, siendo en este caso Samuel Rivas Peña. En otros municipios se tienen las reuniones normales mensuales. El resultado de esta “manera Rivas” de trabajar es que la ventanilla municipal es de las que menos proyectos recibió en el Estado de Jalisco, y naturalmente tendrá mucho menos recursos que otros municipios.
Para el caso de la Cultura, no se sabe de un Plan de Cultura. Se sigue trabajando de una manera que se puede llamar sin rumbo. Hay eventos que han tenido buena calidad y que de un día para otro se hacen la “promoción” y naturalmente poca gente acude por la falta de difusión. Al inicio de la administración se abusó de la venida de grupos folklóricos de Colima al grado de que la prensa criticó esta postura de Samuel Rivas. No hay nada raro en traer grupos de fuera a Sayula, lo notorio y criticable es la marginación de los grupos de Sayula. Ya sabemos que se les tiene que pagar a los grupos de Colima por venir. ¿Por qué no pagarles a los grupos de Sayula?
Después de la crítica hubo pláticas con los grupos de Sayula, donde se ofreció cambiar y tomarlos en cuenta. Sin embargo, fue solo plática y hasta ahora se sigue con esa actitud malinchista de preferir los de fuera a lo de aquí. El caso de la terminación de la obra del piso del antiguo Jardín de Niños Celso Vizcaíno ahí está estancada, no se ha hecho nada y en pleno centro municipal.
En materia de Promoción Económica, tenemos al PARADOR TURISTICO, sin funcionar, la inversión ahí está sin uso. Se ha dicho, aunque no de manera oficial que falta la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para los accesos. No se ha avanzado nada en este asunto. Aparte de algunas ferias locales con los artesanos no se ha visto la acción municipal para la atracción de inversiones hacia Sayula.
En Seguridad Pública el gobierno municipal ha no ha logrado el control de las pandillas. Vecinos de Usmajac, señalan la gran necesidad de la intervención policiaca para el control de las pandillas, que tienen el campo libre por falta de la presencia policiaca.
En materia de transparencia, se ha quedado lejos de lo que el pueblo demanda. El caso de las cuentas del Carnaval de ejemplo de ello. La “perdida” reportada es la más grande de estos eventos. El informe se hizo meses después de cuando se debe de hacer, lo que refleja el capricho e ineficiencia de los funcionarios involucrados y del presidente municipal. La promesa de subir actas y sesiones de cabildo a la página del ayuntamiento como ejemplo de transparencia no se ha hecho realidad, como en un principio se proclamó.
Los horarios de trabajo de los Directores de área, impuestos por el Presidente Municipal son indefinidos, lo que algunos admiran. En muchas ocasiones los “encierran” hasta la 1 o 2 de la mañana para alguna tarea que le interesa al presidente municipal, por ejemplo EL PLAN MUNICIPAL DE DESARROLLO, raya más en la ineficiencia administrativa, que en una forma de trabajo que amerite un reconocimiento. Hay un asesor municipal que viene de Estados Unidos y más que orientar a los Directores, los regaña sin freno y los exhibe en las reuniones a quien no piense como él, según ha trascendido. Esperamos que el Ayuntamiento haga algunas obras más significativas que merezcan el reconocimiento de la población.