Sábado, 16 de Julio de 2011 16:57
San Rodrigo de Sayula
Yo conozco en este mundo muchos ricos venturosos Que disfrutan las caricias de la suerte placenteraSi caminan por los trenes, van en púlmanes lujososSi caminan por los mares, van en clase de primera.
Seres nobles que alimentan generosos pensamientosY que en vez del necio orgullo de los fatuos egoísmosSe conmueven ante el grito de los hondos sufrimientosQue ha arrancado al alma humana el terror de los abismos.¡Oh vosotras, niñas buenas, que gozáis de la fortunaSin temor a los vaivenes de la mar dura y traidora!¡Oh vosotras que dormís, como en tiempos de la cunaBajo el ala temblorosa de la madre que os adora!¿Qué sabéis de las tristezas del marino que se lanzaSobre el mar ingrato y malo, que devora sus tesorosY que traga con su vida, su riqueza y su esperanzaY que deja en los hogares, no sonrisas sino lloros?¿Qué sabéis de los humildes, laboriosos pescadoresQue en sus luchas por la vida desafían la tempestad,Y que mueren torturados por el mar, que, a sus doloresCorresponde con las iras de su negra inmensidad?¿Qué sabéis de los martirios del oscuro naveganteQue perdido en noche lóbrega, muere tétrico y sin luz;Quien contesta los acentos de su espíritu gigante?¡Sólo acaso la gaviota sobre el mástil hecho Cruz!¿Qué sabéis del desconsuelo del guerrero que soñaraVer triunfante su bandera sobre el mástil de un rival,Sin una ráfaga traidora su pendón le arrebatara,Si soñando ser un héroe se lo traga el vendaval?El abismo guarda los secretos del naufragioLos arcángeles conducen muchas almas al Edén;Vuestros labios están mudos, ni una lágrima en sufragio,Ni un recuerdo a tantos muertos ¡Requiscant in pace-Amén.Pero quedan sus hogares en la costa plañidera,Muchos huérfanos y viudas sin abrigo y sin pan,Éstos claman con el grito del que espera y desespera…¿Y sus padres, sus esposos?... ¡Nunca ¡ ¡Nunca volverán!¡Oh vosotros seres buenos, los dichosos de la vida,Los que nunca habéis sentido los terrores de la mar!¡Cuán hermoso es con el alma por el llanto conmovidaDe otras almas que sollozan, las desgracias consolar!¡Qué sintierais si la mano descarnada de los niñosos pidiera un vil mendrugo para su hambre y su dolor?¡Cierto estoy que les brindaríais vuestros besos y cariñosY al henchir de pan sus labios, llenaríais su alma de amor!Ahora bien, ellos no pueden con sus llantos y tristezas,Perturbar vuestros encantos de mortal felicidad;Yo os conjuro en nombre de ellos; prodigad vuestras riquezasYa que habéis sido invitados a un festín de caridad.Conste de hoy y para siempre que los nobles peregrinosQue han sufrido las borrascas de la nieve y de la mar,Simpatizan con los hijos de los náufragos marinosY jamás en sus plegarias su dolor han de olvidar.Conste de hoy y para siempre, que en el alma mexicanaHay grandezas que superan toda humana excelsitud;¡Y por eso, como miembro de esa raza soberana,Brindo al genio de la Francia por su honor y su virtud!...
Actualizado ( Sábado, 16 de Julio de 2011 17:14 )