Los tres espacios de trabajo en que encontramos al periodista son: los periódicos impresos, la radio, y la televisión. De esta manera el público lector y audio visual, puede conocer desde notas informativas hasta temas de opinión en toda su diversidad.
Teniendo una posición tan privilegiada y en ocasiones una credibilidad inmerecida es bueno recordar algunos temas de reflexión para ponderar los excesos que algunas veces tenemos incluso sin darnos cuenta cabal de las consecuencias de los textos que escribimos. En el entorno de Sayula, sabemos que la gran mayoría carecemos de la formación profesional en el periodismo, razón por la cual muchas veces se cae en distorsiones de la misión principal del periodista. Siendo un gremio tan sensible, nos agrada criticar, mas no que nos critiquen. Nos agrada exigir el cumplimiento de la Ley, sobre todo del gobierno, pero nosotros… ¿Somos tan cumplidos con nuestras obligaciones? Siendo tan aberrantemente críticos como muchas veces lo somos deberíamos ser ejemplo del cumplimiento de nuestras responsabilidades y evitar las incongruencias. Vaya de ejemplo: ¿Cuántos de los periódicos de Sayula pueden presumir el permiso o el registro de la Secretaría de Gobernación para funcionar como tales? ¿Cuántos periódicos tienes registrados su nombre en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial? Esto como botones de muestra de aquel dicho de que “El buen Juez, por su casa empieza”
Del consenso de periodistas se han elaborado documentos que bien vale la pena recordar. Van algunos ejemplos de la Federación Internacional de Periodistas en su declaración de deberes:
Respetar la verdad y el derecho que tiene el público de conocerla constituye el deber primordial del periodista.El periodista no informará sino sobre hechos de los cuales el conoce el origen, no suprimirá informaciones esenciales y no falsificará documentos.
El periodista se esforzará - con todos los medios - por rectificar cualquier información publicada y revelada inexacta y perjudicial.
En México tenemos la Ley sobre Delitos de Imprenta que dice:
Artículo 1o.- Constituyen ataques a la vida privada:
I.- Toda manifestación o expresión maliciosa hecha verbalmente o por señales en presencia de una o más personas, o por medio de manuscrito, o de la imprenta, del dibujo, litografía, fotografía o de cualquier otra manera que expuesta o circulando en público, o transmitida por correo, telégrafo, teléfono, radiotelegrafía o por mensajes, o de cualquier otro modo, exponga a una persona al odio, desprecio o ridículo, o pueda causarle demérito o en su reputación o en sus intereses;
III.- Todo informe, reportazgo o relación de las audiencias de los jurados o tribunales, en asuntosciviles o penales, cuando refieran hechos falsos o se alteren los verdaderos con el propósito de causar daño a alguna persona, o se hagan, con el mismo objeto, apreciaciones que no estén ameritadas racionalmente por los hechos, siendo éstos verdaderos;
IV.- Cuando con una publicación prohibida expresamente por la Ley, se compromete la dignidad oestimación de una persona, exponiéndola al odio, desprecio o ridículo, o a sufrir daños o en su reputación o en sus intereses, ya sean personales o pecuniarios.
Como ven, bueno sería que de vez en cuando revisáramos la legislación que rige nuestra actividad y ser acordes con lo que exigimos de la autoridad, que es el cumplimiento de la Ley. Ojalá y tengamos la serenidad de dejar que entre en nuestra mente la luz de la razón en lugar del viento de la necedad, o el rocío de la obsesión.